viernes, 29 de enero de 2016

La novela de los viernes. Novela resiliente 4.


... Por eso no dan más, se sienten agobiados y agotados. Pero en un rapto de lucidez la señora R siente que esta nueva señal de alarma puede ser la última, así que le pide a una amiga su departamento en una playa. Es pleno invierno por eso está desocupado. Prácticamente, sube a su marido como parte del mínimo equipaje al autito que con achaques la lleva y la trae de la escuela, y es el único vehículo que les quedó. Mientras viajaban en silencio pensaba en sí misma: se preguntó: ¿quién soy? Se respondió “Yo soy…”, comparó la respuesta con el pasado, pero no para quejarse ni lamentarse, sino para encontrar esa característica propia de la cual siempre se sintió orgullosa. También pensó en qué tenía, qué podía y cómo estaba. Quería definirse hoy pero también teniendo en cuenta lo que era antes y lo que deseaba ser.

Después de ese silencioso paréntesis, intentó crear un clima de diálogo afectuoso con su esposo. Le pidió a él que respondiera esas preguntas sobre ella y después sobre él. Hacía mucho que no se daban un tiempo para hablar así de esas cosas, hacía tiempo que no “filosofaban” como cuando eran más jóvenes. Se dijeron cómo se veían y sentían a sí mismos y al otro. Se reconocieron.

El señor R reconoció el error de ensimismarse, pero, hoy sin trabajo y sintiendo que no pertenece a nada, siente que nada puede hacer. No encuentra sentido ni siquiera a la experiencia de ser desocupado, no cree en ninguna solución, ni en la ayuda de nadie. Su esposa, en vano intentó durante los tres días que pasaron solos el convencerlo de que alguna salida existiría, si él creyera en ella. Le propuso acudir a un psicólogo, a un brujo, a una “ong” que trabaje en el tema, hasta buscar en Internet, grupos de autoayuda. Nada parecía sacarlo de su necedad, tal como la señora R definió a su posición. Ya en el colmo de su delirio por buscarle alternativas atractivas para que lleve a cabo, le habló del cuadro del tío P. El hermano de su padre fue durante su infancia un referente y una efectiva figura paterna reemplazante. Era un ingeniero soltero, apasionado por su trabajo pero también por la pintura. Todos los domingos lo llevaba a conocer distintos museos y le hablaba de las obras y de los pintores. Era pleno no solamente pintando sino admirando el arte y lo más importante era que tenía el poder de contagiarlo, como lo tiene toda persona apasionada en lo que haga. Era muy parecido a su hijo S. En la casa materna había quedado el último cuadro que pintó, ya anciano estaba empecinado en pintar el mar. Sostenía que era el tema más difícil de plasmar en una tela sin hacer el ridículo. Cuando terminó el cuarto cuadro de la tercera serie, después de años de haber tolerado los dolores de la artritis, dejó de vivir, mirando hacia ese mar infinito. El señor R amaba a su tío y a ese cuadro, pero nunca los había pensado como una salida a su crisis. Pensó sólo cinco minutos en la idea de la señora R de llevárselo a casa. Al cabo de ese tiempo la desdeñó, tendrían que pasar unos cuantos meses más para poder llevarla a cabo.  

También hablaron de sus hijos, de cómo se comunicaban con ellos, los tiempos que les dedicaban, lo que les daban. Se dieron cuenta que S, a pesar de que era el que más problemas debía enfrentar era al que más estimulaban, apoyaban y escuchaban. Reconocieron que A era brillante y por eso lo habían sobrestimado y dejado de atender. Decidieron cambiarlo de escuela: a alguna que fuera aunque sea por referencias un poco mejor que la suya, más pequeña para que por lo menos pudieran reconocerlo; buscarle un club cercano para que haga algún deporte o alguna entidad municipal que en forma gratuita les ofreciera alguna actividad. A S, sólo debían observarlo y ver cómo iba creciendo, con menos preocupación, para no ahogarlo...

(Seguirá el viernes próximo.)

miércoles, 27 de enero de 2016

Glosario R: Pilares de resiliencia: Introspección y Pensamiento crítico.


"El contenido y la forma del pensamiento son fundamentales en procesos de resiliencia, ya que esta función psíquica es la que organiza y estructura la relación del sujeto y de su yo, con la realidad para que pueda actuar en ella.

El contenido habla de lo que importa al sujeto, de lo que lo moviliza, lo que lo preocupa y lo ocupa. Los temas, ejes del pensamiento, hablan del sujeto en toda su integridad.

“… el pensamiento permite, en el proceso del conocimiento, trascender los límites de lo inmediatamente dado a los órganos de los sentidos y profundizar ilimitadamente en el conocimiento de la realidad.
Su forma superior (el pensamiento verbal-lógico) es específicamente humana, siendo uno de los elementos esenciales en la diferenciación del psiquismo humano con el psiquismo animal… es decisivo en la actividad transformadora que caracteriza al hombre como ser social y deviene instrumento esencial en el proceso de vida de todos los hombres. En el acto de percibir un estímulo determinado como una "mesa", en el proceso de categorización de los objetos y fenómenos, en la solución de un problema práctico o teórico, en el descubrimiento de algo nuevo, en la toma de decisiones, en la emisión de un juicio, en la respuesta a múltiples interrogantes, en infinidad de hechos de la vida está presente el pensamiento y más exactamente, tales conductas o tales hechos son posibles debido precisamente a la existencia de este proceso.”

Se vive en un presente vertiginoso en términos de información y más que nunca se precisará el desarrollo de herramientas intelectuales que le den respuestas nuevas a nuevos problemas. Tal como lo describe Nora Bär:

“Desde que hace varias décadas Peter Drucker introdujo el concepto de "sociedad del conocimiento" y más tarde se hizo evidente que los nuevos medios de comunicación nos permitirían acceder a una masa de datos absolutamente inédita, también resultó notorio que, en un mundo cambiante, el desafío ya no estaría en obtener información, sino en contar con la capacidad de procesarla de manera eficaz. Esto es, precisamente, lo que ofrece el razonamiento científico, que confiere habilidades como el pensamiento crítico y la capacidad de análisis, cruciales para enfrentar la realidad vertiginosa y las complejas decisiones que nos presenta la sociedad actual.”

Entre los conceptos básicos de la resiliencia en general y de la resiliencia sociocultural en particular, cabe tratar aquí la introspección y  el pensamiento crítico (pilares de la resiliencia) y la educación (principio movilizante de la resiliencia sociocultural).

La introspección es una de las características de la persona resiliente que implica la reflexión: el planteo de preguntas que deberán responderse en forma honesta y la vuelta hacia sí mismo, para desplegarse después hacia el afuera, teniendo la posibilidad de volver a ese espacio íntimo cuando sea preciso. Implica la capacidad para observar y observarse.

Se complementa con otro pilar de la resiliencia: el pensamiento crítico, que según Pintrich y García  es una estrategia cognitiva, que alude a un pensar de un modo más profundo y reflexivo. Es un pilar de segundo grado: combinación de los demás pilares y que posibilita analizar críticamente las causas y las consecuencias de la adversidad que se sufre. Es una visión crítica de la realidad, en contra de toda presión o falta de libertad para no criticar ni poder modificar la misma. Organiza la percepción de la realidad.

En coincidencia, Sybil y Steven Wolin identificaron “siete Resiliencias”. Una de ellas es el insight: capacidad para observar y observarse, para preguntarse y responderse honestamente. Según estos autores se desarrolla durante las etapas: infancia, adolescencia y adultez con diferentes denominaciones y características:

Intuición: en la infancia: comprensión espontánea, no reflexiva, por vía del inconsciente, perspicacia, percepción inmediata, concepción instintiva a priori.
Conocimiento: en la adolescencia: capacidad para darle nombre a los problemas y observarlos desde afuera, abordándolos sistemáticamente.
Comprensión: en la adultez: capacidad para emplear experiencias previas en la resolución de problemas, comprensión de sí mismo y de los demás.

Tomando en cuenta la visión sociocultural, se destaca a la educación como un principio movilizante, una de las fuerzas o empujes que llevan a la resiliencia. Los procesos educativos permiten que los individuos desplieguen sus capacidades para encontrar lugares sociales productivos, que sirvan para el pleno desarrollo personal y para el bien común. Los aprendizajes inciden directa y positivamente sobre todas las áreas de la personalidad, no sólo lo cognoscitivo. El conocimiento favorece el pensamiento crítico. El interés por el mismo implica también una actitud que tiene que ver con una autoestima positiva en su dimensión cognoscitiva o intelectual."

Clave 4:

Si pensamos críticamente, enfrentaremos a los problemas

con soluciones reales, objetivas y creativas.

Simpson, M. G. (2014). 11claves para generar resiliencia. Buenos Aires: Ed. Bonum. 

lunes, 25 de enero de 2016

Alianzas y amores. Símbolos y resiliencia.


En 1858 se ejecuta la “Marcha Nupcial” de Mendelssohn  (Hochzeitsmarsch en alemán) fue creada por Felix Mendelssohn, (1842) incluida en su ópera El sueño de una noche de verano y ambientada en la obra hómonima de Shakespeare.

Es una de las marchas nupciales más usadas, generalmente interpretada por un órgano. Se hizo popularmente famosa cuando sonó en la boda real de Victoria de Sajonia-Coburgo-Gotha y el futuro Federico III de Alemania, exactamente el 25 de enero de 1858.1 La madre de la novia, la reina Victoria, era admiradora de Mendelssohn.

Las bodas, las alianzas son demostraciones culturales del amor. Han variado los estilos y los modos. Este es un símbolo de nuestra cultura y al escucharlo sabemos de qué se trata.

En la unión cultura, historia, identidad, energía cultural los símbolos ocupan un lugar fundamental. Con pocos estímulos nos llevan a un contenido importante de nuestra cultura que compartimos con otros y nos hace sentir pertenencia. La pertenencia es generadora de resiliencia sociocultural.

https://www.youtube.com/watch?v=O55FLSV-4C4&list=RDO55FLSV-4C4#t=65

Imágenes Resilientes.
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viernes, 22 de enero de 2016

La novela de los viernes. Novela resiliente 3.


... Sus padres demasiado preocupados por sus trabajos, las deudas, los tratamientos del hermano, los problemas de salud y otros tantos más no se dan cuenta de su realidad. Se siente solo, está solo, casi todo el día. Ya ni la computadora le sirve, se rompió y no hay internet, sólo cuando encuentra algún peso perdido por la casa va al ciber y chatea un poco con amigos y desconocidos. Es una forma de hablar sin decirse nada o casi nada, por eso también sus amigos son desconocidos.

Al segundo hijo S, las cosas le van un poco mejor: por lo menos, recibe más atención de su madre. Pero llevar adelante su discapacidad no es fácil, va a una escuela pública para casos como los de él. Sus maestras y profesores, todavía tienen su vocación un poco entera. Al menos así es con la mayoría. Lo ayudan, le dan herramientas para aprender y para descubrir caminos para seguir. Tiene sueños, aspiraciones, proyectos, deseos. Quiere ser diseñador industrial, todo el día se la pasa dibujando objetos, máquinas, instrumentos para salvar dificultades como la discapacidad. Inventa, crea. En la escuela también tiene un profesor de educación física que es su referente, constantemente lo estimula, lo felicita, lo corrige, le marca sus errores con firmeza pero con cariño. Con él juegan los viernes a la noche al fútbol en el club del barrio con otros compañeros sordos.

El matrimonio R no logra encontrarse para dialogar, para mirarse a los ojos, perdieron sus tiempos de pareja, parece que hablan idiomas distintos. Sus situaciones individuales colaboran para ello. En lo laboral al señor R las cosas le van aún peor: la empresa en la que trabajaba como contador hizo reducción de personal y de un día para el otro lo convirtió en un desocupado. Meses de búsqueda infructuosa le fueron minando su autoestima y ahora ésta no le servía ni siquiera para mirarse al espejo y no ver a un desquicio humano. No cuenta con ningún apoyo social, por lo menos no lo siente.

La señora R trabaja mañana, tarde y noche en dos escuelas, en las que gracias a su antigüedad había podido acumular casi todos los cursos. Pero en el colegio en el que pasa más horas, es más o menos como el de su hijo A. La directora está con licencia desde hace años, la vicedirectora es una docente con una alta dosis de frustración e incapacidad a la que el sistema había premiado con un cargo jerárquico casi milagrosamente, ya que no puede manejar ni su vida. Sólo con dos o tres compañeras puede compartir sus ideales, casi destruidos. Quiere leer libros que no pude ni comprar, capacitarse, seguir estudiando: quizás una carrera universitaria: pero ¿cuál? ¿cómo? ¿cuándo?.

Así las cosas para la familia R cuando vuelven a aparecer de nuevo en el auto viajando. En este presente, con las fichas en el tablero ubicadas como están, sienten que nos dan más. Y ese punto aunque negativo, es la oportunidad que tiene para dar vuelta la situación, a partir de enfrentarse a ella: definirla, expresarla, darle forma frente a un otro y dentro de sí mismos. Para después instrumentar soluciones para resolverla, mejorarla o aceptarla tal como es para modificarse ellos mismos, recrearse sino se puede cambiar el afuera.

El disparador para aprovechar esta oportunidad es una nueva situación adversa: la señora R tiene un sospechoso bulto en un pecho. Acude a su médica, quien le indica procedimientos de diagnóstico, conversa con ella sobre las causas psicosomáticas del cáncer pero también en otros síntomas que son señales de alarma que el cuerpo da frente a problemas afectivos o emocionales...


(Seguirá el viernes próximo)

miércoles, 20 de enero de 2016

Glosario R: los factores de resiliencia.

"Factores de protección o Resiliencia
Conjunto de factores que promueven en el sujeto estados de Resiliencia frente a la adversidad.  Son fuerzas internas y externas que contribuyen a que la persona resista o aminore los efectos del riesgo, que reducen la posibilidad de disfunción y problemas en estas circunstancias. En el marco teórico de la Resiliencia se distinguen dos grandes grupos de factores de Resiliencia: los pilares y las fuentes. Las conductas resilientes requieren la presencia y la interacción de estos factores en una forma dinámica, ya que las situaciones de adversidad son cambiantes y también, según las etapas de desarrollo, los factores resilientes cambian.

"Como los factores de riesgo, los protectores involucran variables genético-constitucionales, disposiciones personales, factores psicológicos, situacionales y sociales (Garmezy, 1997)”
                                                           Werner (http://www.el encuentro.cl/circo/Resiliencia.htm)

... Pilares de la Resiliencia
Suárez Ojeda (1997) denominó a las características de las personas resilientes como pilares, Incluyó a la introspección, independencia, iniciativa, capacidad para relacionarse, humor, creatividad y moralidad. Melillo agrega en el 2001 autoestima y en el 2004 pensamiento crítico.

“El sistema escolar está, o debiera estar, dotado de herramientas intelectuales y actitudinales que, puestas a disposición de los niños, los jóvenes  y sus familias, les faciliten el acceso ala verdad, la lectura crítica de los medios masivos de comunicación y el encuentro con las respuestas que necesitan… Las instituciónescolar que trabaje conscientemente el pensamiento y la lectura, la fundamentación ética, la formación de la autoestima, del carácter y la prosocialidad de los alumnos habrá sentado también las bases de una sexualidad sana.” Elena Ianantuoni


... Fuentes de la Resiliencia
Edith Grotberg  desarrolló una estrategia para ayudar a los niños a descubrir los recursos o factores de Resiliencia que posean dentro de sí mismos y en su ambiente y a expresar, a partir de ese descubrimiento, autoafirmaciones suficientemente fuertes y asertivas como para empujarlos a su realización personal y a la superación de la adversidad, que las denominó como las “fuentes interactivas de Resiliencia”. Son cuatro y las sistematizó en frases que encabezó con: “Yo soy…”, “Yo estoy…”, “Yo puedo…” y “Yo tengo…”.
Estas fuentes tienen su origen en el entorno que brinda al sujeto en la realidad el apoyo que precisa y él deberá hacer suya la certeza y la convicción de que es poseedor de ese apoyo y de esa presencia, le brindará confianza y seguridad. El fomento de acciones que permitan poder afirmarlas, el trabajar por ellas es generador de Resiliencia.
Dentro de la conceptualización de la idea de la Resiliencia sociocultural estas fuentes transforman el pronombre “Yo” en “Nosotros” y su fomento permitirá generarla y elevar la autoestima en todos sus niveles: individual, familiar y comunitaria.

“La Resiliencia remite a una combinación de factores que permiten a un niño, a un ser humano, afrontar y superar los problemas y adversidades de la vida.”                     Suárez (1995)"

Simpson, M. G. (2010). Resiliencia Sociocultural, del Yo puedo al Nosotros podemos. Buenos Aires: Ed. Bonum. 










lunes, 18 de enero de 2016

Bahía Blanca resiliente...

En recorridos veraniegos no planificados, no pensados, ni programados, es maravilloso descubrir espacios que generen resiliencia sociocultural.

Cuando uno entra a una ciudad, pueblo o comunidad y respira un aire distinto, observa desde el primer momento no sólo carteles de bienvenida, sino también una sensación de apertura y atención. desde ese primer instante se intuye que ese lugar es una usina de resiliencia sociocultural. Cuando caminando por sus calles, se observan sus instituciones y cuando alguna de ellas aparecen en el mapa entregado por el atento personal de la oficina de información y además abren sus puertas al visitante, la primera impresión se confirma.

Bahía Blanca  es un ejemplo. Sus calles, sus instituciones, en general de puertas abiertas, sus museos le dan al turista o visitante la seguridad que detrás hay una comunidad unida y preocupada por su cultura, con valores compartidos, con un sentimiento de pertenencia y una energía cultural que la convierten en una usina de resiliencia sociocultural, ya que esas características constituyen los principios movilizantes de este tipo de resiliencia, que genera la capacidad de superar dificultades y adversidades desde lo social (Simpson, M. G. (2010). Resiliencia Sociocultural, del Yo puedo al Nosotros podemos. Buenos Aires: Ed. Bonum).

Conocer el Museo del Deporte, existen pocos en nuestro país, es conocer a la gente bahiense, su estilo de vida, sus valores, sus deseos, su forma de mirar el mundo. Es un recorrido por la historia local y nacional a través de las distintas actividades deportivas. Objetos preciosos y preciados son símbolo de la identidad, de los valores, de la energía que son compartidos socialmente.

Llegar al MBA-MAC y descubrir una cosecha es otra razón para pensar en Bahía resiliente. Este proyecto artístico que implica una verdadera siembra de resiliencia, ofrece como producto esta cosecha: una exposición que no es estática ni unidireccional. Aparece como un proceso dinámico de interacción que favorece la expresión y la comunicación, o sea un proceso de generación de resiliencia, que implica a muchos actores sociales y a las instituciones como escenarios que los convoca e invita a manifestarse y pensar juntos.

Puertas abiertas a espacios dinámicos... fuentes de resiliencia individual, familiar, comunitaria y sociocultural.
      
Ilustraciones en Imágenes Resilientes.
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Más información en:
https://www.facebook.com/MuseosdeArteMBAMAC/
https://twitter.com/museosdearte?lang=es
http://museosdeartebahiablanca.blogspot.com.ar/
https://www.facebook.com/museodeldeportebahiablanca
http://cultura.bahiablanca.gov.ar/
http://www.bahiablanca.gov.ar/mbamac/

La palabra y la fantasía, fuentes de resiliencia.

En 1998 La escritora española Ana María Matute lee su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/premios-cervantes-en-el-archivo-de-rtve/discurso-del-ingreso-ana-maria-matute-rae-1998/1054995/




Imágenes Resilientes
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viernes, 15 de enero de 2016

La novela de los viernes... Novela resiliente 2.

... sucedía a S. Después de muchos diagnósticos dan con una médica que encuentra la razón de su aislamiento, mutismo y silencio, S era sordo y por lo tanto mudo. Con la respuesta a la gran pregunta, no termina nada, sólo comienza un largo camino de rehabilitaciones, reeducaciones y nuevos aprendizajes y acomodamientos.

Ahora la familia R está agotada, cansada y desprotegida, no hay una red social que los contenga y ayude. Sólo cuenta con sus recursos psicológicos, porque los materiales ya se les acababan.

En medio de esa situación el padre de la señora R enferma de cáncer. Su pronóstico no es alentador, todo dependerá del estado del paciente, tanto físico como emocional. Los tratamientos son costosos y entre todos los hijos deben colaborar para sostener la situación, pero en el hospital obtienen una ayuda y un apoyo desde lo afectivo y social importante que los incentiva a seguir y los mantiene fuertes y unidos. Encontraron momentos de diálogo familiar, pudieron llorar juntos y también recordar viejos momentos en los que aparecieron dificultades. Entre lágrimas y sonrisas, recuerdos y chistes rememoraron momentos duros. El padre de la señora R expresó que aún encontraba razones importantes para vivir y que le daría lucha a la enfermedad. Los tratamientos no sólo eran costosos sino bastante dolorosos, su humor era cambiante y muchas veces aparecía enojado, pero el sostenimiento del personal del hospital y la tolerancia de su esposa y su familia, colaboraban con la situación para sobrepasarla.

La madre del señor R también comienza a dar señales de vejez y agotamiento. Cambió de médico y el nuevo, a parte de hacerle algunos cambios en la medicación que ya tomaba, conversó mucho con ella, le recomendó que asistiera a un centro de adultos mayores de la universidad donde daban cursos y talleres, muchos gratuitos y otros al alcance de una jubilada. Allí encontró gente que en un ambiente acogedor le ofreció una serie de actividades para realizar. Se anotó en las clases de yoga, italiano (idioma de sus padres que siempre había hablado mal) y de tango. Se reunió con su hijo y con su nuera y les comentó su decisión de cambiar de vida y aprovechar los últimos años que le quedaban, les dijo que no podía encargarse más de sus nietos todos los días y que si los sábados por la mañana ellos querían que fueran a su casa, ya que era el único día en que no tenía algún compromiso. Así los días se le llenaron de “haceres” que había elegido y que le permitían estar activa corporal, mental y socialmente. Las clases le ocupaban los días de semana y el domingo iba temprano a bailar a un centro de jubilados con sus compañeros de “tango”, hasta la nochecita. Ese día tan triste ya no lo era debido a los bailes domingueros en los que se divertía y estaba con gente de su edad, con la que planificaban y realizaban cosas adaptadas a su realidad y necesidades, ya no era un día vacío de contenido, como antes cuando durante toda la semana cuidaba a sus nietos, les lavaba la ropa y los extrañaba a horrores ese día domingo, el único en que no venían.

 
El hijo A está en plena adolescencia, descuida los estudios, sus calificaciones no son buenas y sus amigos de siempre no están: sus nuevos compañeros de aventuras no lo estimulan para lo mejor. No se queja ante los padres, no les muestra su incomodidad ante la situación de otra manera. Su escuela es una institución pública enorme, con cursos numerosos, una directora desbordada de problemas y sus profesores hacen lo que pueden entre un eterno ir y venir entre escuelas distantes unas de otras. No hay ninguno que le llame la atención por su comportamiento ni por su rendimiento. Sólo el preceptor le da señales de reconocimiento: firmas en el libro de disciplina, retos y actas, nada más.

(Seguirá el viernes próximo)

miércoles, 13 de enero de 2016

Glosario R: Adversidad.




Como una ola, la adversidad nos golpea, nos empuja, nos arrastra...

Qué podemos pensar desde la mirada de la resiliencia?

"Tiempo atrás cuando se desconocía algo se buscaba la respuesta o la información, en soportes físicos: libros, diarios, revistas, mapas… Hoy la inmediatez de los beneficios de la tecnología nos permite informarnos, leer, ver, conocer al instante lo que pasa en cualquier parte del mundo, con una conectividad total, con hiperconectividad. Sin adentrarse en la discusión del valor de verdad y confiabilidad de los contenidos de Internet, se pueden buscar noticias relacionándolas con cualquier idea o concepto. Al escribir la palabra “adversidad” en casi todos se obtiene un resultado similar: notas periodísticas sobre: el 11-S y las Torres Gemelas, la caída de algún avión, un premio a los japoneses que trabajaron en la central nuclear afectada por el tsunami, comentarios de algún deportista, alguna historia de vida.

Si se recurre al clásico Diccionario de la Real Academia Española se puede leer:

adversidad.
(Del lat. adversĭtas, -ātis).
1. f. Cualidad de adverso.
2. f. Suerte adversa, infortunio.
3. f. Situación desgraciada en que se encuentra alguien.

Al buscar el término en buscadores académicos, aparecen áreas del conocimiento humano y disciplinas como la psicología y la medicina y dentro de ellas aparece el ámbito de investigación de la resiliencia...

... Así se presentan estas preguntas básicas y disparadoras de nuevas búsquedas para alcanzar el equilibrio:
¿Qué me pasa? ¿Qué me preocupa?
¿Qué problemas debo enfrentar?  ¿Qué me hace “estar disfuncional”?
¿Qué es lo que me impide estar pleno?

Y a nivel grupal:
¿Qué nos pasa? ¿Qué dificultades nos frenan y paralizan nuestro crecimiento?
¿Qué situaciones nos molestan? ¿Qué conflictos enfrentamos?
¿Qué cuestiones entorpecen y retrasan el alcance de los objetivos grupales?

Sin una reflexión sobre estas preguntas, no se logrará el objetivo. En todos los procesos de resiliencia personal el conocimiento completo de la adversidad es fundamental. Tal como se plantea en “El arte de la guerra” de Sun Tzu, en el que las estrategias planteadas en se basan en el conocimiento previo del enemigo. En todos los proyectos de trabajo en los que se pongan en marcha procesos de fomento de resiliencia, se indica que se debe observar, definir y diagnosticar profunda y concienzudamente las dificultades a superar."

Simpson, M. G. (2014). 11claves para generar resiliencia. Buenos Aires: Ed. Bonum. 





lunes, 11 de enero de 2016

El humor y la capacidad para expresarse, principios movilizantes de la resiliencia sociocultural.

El 11 de enero de 1996 fallece el actor Tato Bores (en la vida civil Mauricio Borensztein), quien, en sus monólogos por televisión, formuló agudas críticas políticas.

Su capacidad para expresarse y comunicarse permitía el desarrollo de un pensamiento crítico y la posterior lectura y reflexión sobre la realidad. El humor facilita el enfrentamiento de las dificultades que la vida presenta. El humor social es junto a la posibilidad de utilizar el lenguaje libremente, principios movilizantes de la resiliencia sociocultural. La sociedades que acallan las voces promueven el aislamiento y sostienen a las dictaduras, aquellas que apuestan a la libertad de expresión y se juegan por ella a la democracia y el goce de todos los derechos.



https://www.youtube.com/watch?v=X1rm8I2UT2Y&list=PLU9RDptmusrv4KaagHdvgMZmvb6lWjAaQ

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viernes, 8 de enero de 2016

La novela de los viernes... Novela resiliente

LA FAMILA R.

La señora R sentía que no podía más, su cuerpo ya estaba agotado y su cabeza no paraba de pensar. Todas las soluciones que se le ocurrían o se daba cuenta, al repensarlas, que no servían para nada o no resultaban al ponerlas en práctica. Sabía que había buscado ayuda en distintos ámbitos y con distintas personas, pero también sabía cómo le había ido: mal. Sentía que no podía enfrentar la situación que vivía y que cuando intentaba hacerlo lo hacía de una forma equivocada. Menos aún iba a pensar en sobreponerse a la realidad y la posibilidad de salir fortalecida o transformada de ella era inimaginable.

Al señor R tampoco la vida le sonreía, o mejor dicho él no podía sonreírle a la vida, o las dos cosas al mismo tiempo. Contrariamente a su esposa sentía que su mente no podía ponerse en funcionamiento, su cuerpo tenía fuerzas pero que se manifestaban con bronca y violencia. No podía siquiera pensar en sus problemas, que ya no eran uno sólo sino una maraña de dificultades, que no lograba ni siquiera separar ni identificar.
Así tal como estaban no podían dialogar, comunicarse el uno con el otro. Y además sentían que la situación era invariable e inmanejable. Hubieran deseado que de una forma mágica alguien les indicara qué debían hacer o que les administrara el remedio adecuado para curarlos. Estas visiones eran compartidas. Así iniciaron un viaje en auto hacia la costa desolada en pleno junio.

Pero ¿qué les pasaba? ¿cuáles eran las dificultades que enfrentaban?


La señora R venía de una familia tipo de clase media, que con cierta dificultad le había podido solventar su carrera: profesorado de lengua. No había sufrido grandes problemas en su infancia ni tenido que sufrir graves problemas. En los últimos años de su carrera conoció al señor R, estudiante de Ciencias Económicas, joven tímido, que había perdido a su padre siendo niño y al que su madre con esfuerzo había podido criar y dar una educación. Él con esfuerzo trabajaba y estudiaba, con él se casaría tres años después.

Habían podido construirse una pequeña casa, se recibieron, consiguieron trabajos acordes a sus estudios y pretensiones y al cabo de dos años tuvieron su primer hijo: A. Era un bebé vivaz y luego fue un chico vital, sano, que fue adaptándose  sin problemas a la vida familiar. Enseguida fue a la guardería, después al jardín de infantes y así continuó con su vida escolar y social, sin dar señales de desajuste.

Cuando A tenía 7 años, se mudaron de casa a una de más valor, pero este cambio de vida los obligó a trabajar más y tener más capacidad de ahorro. En medio de esta situación de esfuerzo en lo económico la señora R queda embarazada, sin haberlo planificado, menos aún soñado. El embarazo es bastante problemático, sufre algunos problemas de salud que la obligan a estar en reposo, se altera el ritmo de vida, no pueden ahorrar tanto, lo que les trae dificultades no sólo económicas sino familiares. Entre medio de estos problemas nace S, otro varón: bello, hermoso, que los hizo felices y al que disfrutaron tratando de no dejarse invadir, por hipotecas, préstamos y apremios de dinero. La señora R comenzó a trabajar en cuanto pudo, a S lo cuidaba la abuela paterna, que rápidamente empezó a alertar a su hijo y a su nuera que ese bebé era tan silencioso como bello, su crecimiento daba muestras de dificultades. Algo no estaba bien. Después de un deambular interminable pos médicos, hospitales y especialistas que sólo cobraban dinerales que no tenían y que debía pedir prestado, decían no saber qué le... (seguirá el viernes que viene)

miércoles, 6 de enero de 2016

Glosario resiliente.

Siempre es oportuno definir, dar forma a los conceptos... para clarificar, debatir con fundamento y sin dar por supuesto ideas que no siempre están claras, abrir discusiones sobre bases comunes para encontrar nuevos aportes que enriquezcan.

Espacio R propone comenzar este glosario con la definición del concepto eje del mismo: la resiliencia.

"Edith Henderson Grotberg  la define como:

" ... la capacidad humana para enfrentar, sobreponerse y ser fortalecido o transformado por experiencias de adversidad"


Los autores más destacados del ámbito francófono  sostienen:

“La Resiliencia es la capacidad de una persona o de un grupo para desarrollarse bien, para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves.”

Coincidiendo, para el Proyecto Resilient's Nats  la Resiliencia es la:

"Capacidad emocional, cognitiva y sociocultural de personas y/o grupos para reconocer, enfrentar y transformar constructivamente situaciones causantes de sufrimiento y/o daño que amenazan su desarrollo."

Así vemos como cada cita nos da una visión más completa, con un giro que le va agregando aristas. Desde que este concepto se instaló en los ambientes académicos y de investigación, muchas definiciones se han dado de Resiliencia. Los distintos planteos se pueden resumir en los siguientes puntos:

Habilidad para surgir de la adversidad.

Respuesta global y dinámica frente a la adversidad que permite salir fortalecido.

Resistencia al trauma, estrés o suceso grave y evolución posterior aceptable: en una dinámica existencial.

Interacción dinámica de factores de riesgo y de factores de protección o de Resiliencia.

Conjunto dinámico de procesos sociales e intrapsíquicos, dado por una relación recíproca entre el ambiente y el individuo para lograr la adaptación de éste.

Estrategia de vida.

Cualidad dinámica que se encuentra latente en el interior de cada ser humano, siempre cambiante, que surge de la creencia de la propia eficiencia para enfrentar los cambios y resolver problemas y que puede activarse en cualquier momento por mecanismos adecuados.

Posibilidad de vivir sanamente en un ambiente insano.


La que elegimos para analizar y aplicar, es la siguiente:

"Proceso dinámico que tiene como resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad."
                                                            Luthar y otros (2000) 

Otras definiciones importantes son:

La Resiliencia no significa ni falta de riesgo ni protección total. Tampoco se adquiere de una vez y para siempre.” Manciaux y otros (2003) 

“Resiliar [résilier] es recuperarse, ir hacia delante tras una enfermedad, un trauma o un estrés. Es vencer las pruebas y las crisis de la vida, es decir, resistirlas primero y superarlas después, para seguir viviendo lo mejor posible. Es rescindir [résilier] un contrato con la adversidad.” Theis (2003)

Bowlby la define como 
“… resorte moral, cualidad de una persona que no se desanima, que no se deja abatir”.

La psicóloga Sylvie Mansour  establece una relación muy enriquecedora entre la Resiliencia y la felicidad:
“… es resiliente el sujeto que tras un acontecimiento (o una etapa) negativo de la vida, vuelve con gran rapidez a un nivel de bienestar psicológico subjetivo sensiblemente igual (o aún superior) al nivel anterior.”   

"En el área de la intervención social, la Resiliencia intenta promover procesos que involucren al individuo y su ambiente social, ayudándolo a superar la adversidad (y el riesgo), adaptarse a la sociedad y tener una mejor calidad de vida."     Infante (2001)  

Simpson, M. G., “Resiliencia en el aula, un camino posible, Ed. Bonum, 4ta. Edición: marzo del 2011, Bs. As.


Resumiendo podemos aceptar estas definiciones:

La resiliencia es la capacidad que permite superar adversidades y alcanzar una adaptación positiva, en un proceso dinámico entre el sujeto y el medio en el que se desarrollan factores de resiliencia, propios y externos.

La resiliencia sociocultural es la misma capacidad de personas, grupos, instituciones y comunidades para enfrentar y superar adversidades, adaptándose positivamente a la realidad, a través de interacciones dinámicas que tienen lugar en espacios o ámbitos generadores de resiliencia en los que se ponen de manifiesto principios movilizantes.

Una vez aceptadas las mismas caben como disparadores las siguientes cuestiones planteadas por Gauguin desde una de sus obras de arte:

Quiénes somos? De dónde venimos? y Adónde vamos?

Simpson, M. G. (2014). 11claves para generar resiliencia. Buenos Aires: Ed. Bonum. 


Imágenes resilientes.
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lunes, 4 de enero de 2016

Amor como fuente de resiliencia.

El 4 de enero del 2002 muere la cancionista Ada Falcón.

Una de las más importantes intérpretes de tango de su época, actuó acompañada por las orquestas de Osvaldo Fresedo y Francisco Canaro, con quien la unía una relación sentimental. Dejó numerosas grabaciones con el sello RCA Victor y actuó en los films "El festín de los caranchos" y "Tu cuna fue un conventillo".
Había nacido en Buenos Aires el 17 de agosto de 1905.

"... Tus ojos para mí
son el reflejo fiel
de un alma que al querer
querrá con frenesí,
que con fe me guiarán
por un sendero
de esperanzas y esplendor
porque sus ojos son, mi amor!"

El amor como fuente de resiliencia, la persona amada como un otro significativo como tutor que ayuda a fomentarla... 

https://www.youtube.com/watch?v=eePCfnNayb4
https://www.youtube.com/watch?v=5Pfb0aQmazE

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